Emplazado durante de una cimbreante campiña del sureste de Quebec se halla un sitio que ha sido descrito De este modo tal como la ciudad canadiense más arriesgada. Y es que, en este sereno y apacible asentamiento un valioso mineral -que se escondía entre sus rocas- se convirtió en un asesino invisible En medio más de una centuria. La ciudad tiene por nombre Asbestos, lo que ya deja adivinar su tesoro mineralógico, y hace apenas unas semanas ha decidido cambiar su nombre para esconder su lóbrego legado geológico. Hasta el 2012 esta ciudad albergaba el yacimiento de asbesto más grande del mundo: la mina Jeffrey. Su amianto o bien asbesto se ha empleado En medio décadas en diversos lugares del mundo para las más diversas aplicaciones, Desde la… Ver Más