Mientras observaba las potentes emisiones de rayos X lanzadas al espacio por el agujero negro supermasivo del centro de una galaxia a 800 millones de años luz de distancia, el astrofísico de la Universidad de Stanford Proporcionan Wilkins se dio cuenta de algo realmente intrigante. Tras observar Múltiples destellos de rayos X ‘normales’, los telescopios detectaron algo que cogió al científico por sorpresa: una serie de destellos adicionales, de menor intensidad que los primeros, Pero que parecían venir justo de detrás del agujero negro y que Wilkins, aparentemente, estaba viendo ‘a través’ de él. Nadie hasta en seguida había podido observar algo semejante. Aun el conocimiento más básico de los agujeros negros nos dice que de su interior no puede surgir ninguna luz. “Cualquier luz que entre en un agujero negro no puede retornar a salir -asegura Wilkins- con lo que no deberíamos poder ver nada que esté detrás de él”. Sin embargo lo vio, y Conforme el investigador, lo cual hizo posible esa inusual observación es otra destacada característica de los agujeros negros: “La razón por la que pudimos ver eso es que ese agujero negro está deformando el espacio, doblando la luz y retorciendo los sectores magnéticos alrededor de sí mismo”. El extraño descubrimiento, publicado La jornada de hoy mismo en ‘Nature’, es la primera observación directa de luz detrás de un agujero negro, un escenario que se dirigió predicho por la teoría de la relatividad general de Einstein No obstante que Hasta la fecha jamás había sido confirmado. Un ‘truco’ relativista “Hace medio centenar años -explica Por su comunicado Roger Blandford, coautor del artículo-, en el horario los astrofísicos Empezaron a especular sobre de qué forma podría comportarse el campo magnético alrededor un agujero negro, no tenían ni idea de que algún día podríamos poseer las técnicas para observar esto de manera directa y ver la teoría general de la relatividad de Einstein en acción”. La meta original de esta investigación era aprender más acerca de una característica misteriosa de ciertos agujeros negros, llamada corona. El material que cae en un Solo agujero negro supermasivo se convierte en una de las fuentes de luz más brillantes del Universo, en forma de una ‘corona’ que gira velozmente a su alrededor. Esta luz, que es luz de rayos X, se puede analizar para mapear y caracterizar a los agujeros negros. La mejor teoría sobre lo que es una de estas coronas comienza con el gas que se desliza hacia el agujero negro, donde se sobrecalienta a millones de grados. A esa temperatura, los electrones se separan de los átomos, creando un plasma magnetizado. Atrapado en el poderoso vórtice gravitatorio del agujero negro, el campo magnético se arquea por encima de él, girando tanto y tan rápido acerca de sí mismo que A veces se rompe por completo. Un ‘latigazo magnético’ muy igual a los cuales tienen lugar cerquita de de nuestro propio Sol. De ahí El nombre de ‘corona’. “Este ámbito magnético que primero se atasca y a continuación se rompe junto al agujero negro -prosigue Wilkins- lo calienta todo a su cerca de y provoca estos electrones de alta energía, que Por su comunicado generan los rayos X ”. Destellos reflejados
Cuando el científico miró más de cerca para investigar el origen de esos fogonazos, vio una serie de destellos más pequeños. Conforme explican los estudiosos en su estudio, Versa de los mismos destellos de rayos X, No obstante reflejados A partir de la comunicado posterior del disco, un 1er vistazo al lado más alejado de un agujero negro. “He estado construyendo predicciones teóricas de de qué manera podríamos ver estos ecos En medio algunos años -dice Wilkins-. Ya los había visto en la teoría que he estado desarrollando, conque Una vez que los vi A lo largo del telescopio, averigüé más tarde la conexión”. La misión para caracterizar y comprender las coronas de los agujeros negros continúa, y requerirá de más observación. Comunicado de ese futuro va a ser el observatorio de rayos X de la Agencia Espacial Europea Athena (Telescopio avanzado para astrofísica de alta energía). Wilkins está ayudando a desarrollar comunicado de la instrumentación para Athena. “Tendrá un espejo mucho más grande de lo que hayamos tenido jamás en un telescopio de rayos X -asegura Wilkins- y nos dejará obtener imágenes de mayor Decisión en tiempos de observación mucho más cortos. Entonces, la imagen que estamos empezando a lograr de los información en este instante se volverá mucho más clara”.
Logran, por 1era vez, observar luz 'detrás' de un agujero negro
Mientras observaba las potentes emisiones de rayos X lanzadas al espacio por el agujero negro supermasivo del centro de una galaxia a 800 millones de años luz de distancia, el astrofísico de la Universidad de Stanford Proporcionan Wilkins se dio c...