Ni las hadas ni los unicornios existen, que sepamos, Pero en la naturaleza A veces parece ser que podemos ver sus huellas. Es la ocasión de los círculos de hadas, formaciones encontradas en las praderas de posidonias, o en las resecas llanuras de Namibia o Australia, donde la hierba crecer alrededor de espacios desnudos, formando círculos, por algún motivo no muy aparente. Con el tiempo, se ha averiguado que la clave de estas formaciones está en el incremento autorregulado de las plantas y en la influencia de las termitas. Una investigación que se acaba de publicar en «Journal of Ecology» ha revelado que estos círculos pueden permanecer una distribución verdaderamente intrigante. El estudio, dirigido por estudiosos de la Universidad de Gotinga, en Alemania, ha descubierto que los círculos de hadas de Australia occidental constituyen patrones de Turing. Además, han confirmado que al crear estos círculos, las plantas actúan Además que ingenieros que sostienen su árido y hostil ecosistema en movimiento. Un ejemplo de patrón de Turing«Lo más intrigante es que las propias hierbas están moldeando activamente su propio medio al formar esos patrones simétricos sin vegetación», ha explicado en un Sólo comunicado Stephan Getzin, coautor del trabajo y También investigador en la Universidad de Gotinga. «La vegetación se beneficia de la pérdida de agua adicional que ocurre en los grandes círculos de hadas, lo que sostiene el ecosistema en funcionamiento incluso en condiciones tan duras y áridas». En una pradera húmeda la hierba tiende a crecer aproximadamente de manera homogénea. Pero en un Entorno muy árido, existe un modo de maximizar el suministro de agua: establecer un patrón que aumenta la disponibilidad de agua en la periferia de los círculos. De hecho, Getzin ha comentado que «Sin la autoorganización de las hierbas, este área sería posiblemente un desierto, de suelo desnudo». Los patrones de Turing En 1952, Alan Turing posteó una teoría de patrones que establece que en ciertos sistemas, las alteraciones aleatorias y los mecanismos de reacción-difusión, la interacción entre dos sustancias que se pueden difundir, lleva a la formación de patrones simétricos de forma espontánea. Tal De esta manera tal y como se ha investigado Desde luego, esto puede explicar no solamente la formación de los patrones de los peces cebra o las rayas de los leopardos, Sino más bien que Asimismo la formación de ondas en las dunas y de rayas en las nubes. Y ahora, los ecólogos han podido comprobar que También explican los círculos de hadas. Más agua y menos calor Investigadores de Alemania, Australia y Además Israel acudieron a una remota zona de Áustralia occidental, próxima al pueblo de Newman. Con la ayuda de drones, estadísticas espaciales, técnicas de mapeo en cuadrantes y datos meteorológicos, midieron el «nivel de vitalidad» de las plantas del género Triodia que constituyen los círculos, en cinco parcelas de una hectárea. Ahora, emplearon esta información para estudiar si es que es compatible con lo predicho por la teoría de patrones de Turing. De esta manera, concluyeron que el patrón de los círculos surge de los ciclos de retroalimentación entre biomasa y agua que tienen lugar en las hierbas. Conforme han sugerido, la costra de arcilla que se constituyen en el interior de los círculos proporciona un suministro extra de agua para la vegetación adyacente, que A su vez aumenta la volumen de sombra y la infiltración de agua en el terreno, Gracias a sus raíces. De hecho, han observado que la influencia de estas plantas puede reducir la temperatura del suelo en unos 25ºC.