Todas y cada una y cada una de las evidencias halladas hasta el momento apuntan a que la persona no es originario del continente americano, Sino la dispersión de la especie llevó allí a los primeros hombres hace unos 15.000 años. Se dirigió en ese instante Cuando nuestros antepasados cruzaron A partir de Siberia Durante Beringia (el istmo que actualmente está ocupado por el estrecho de Bering). Y, Conforme una inédita investigación, no lo llevaron a cabo solos: iban acompañados de sus perros domesticados. Un Equipo internacional de investigadores comandado por la arqueóloga Angela Perri, de la Universidad de Durham (UK) ha llegado a esta conclusión examinando antiguos registros arqueológicos y genéticos de personas y perros de la época que presentan evidencias de ascendencia del noreste de Asia. Los investigadores señalan que este descubrimiento indica que la domesticación de perros posiblemente tuvo lugar Por primera vez en Siberia hace 23.000 años o bien más y que, entonces, los hombres, junto con sus compañeros caninos, viajaron hacia el oeste de paseo al resto de Eurasia y hacia el este dirigidos al Nuevo Continente. «El cuándo y el dónde surgió la domesticación de perros ha sido una pregunta recurrente, Pero nosotros De la misma forma nos hemos fijado en el de qué manera y el por qué», señala Perri, quien acaba de publicar sus resultados en la gaceta Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS). «Que la domesticación de perros ocurriera en Siberia responde a muchas de las preguntas que Siempre y en toda circunstancia y en todo momento y en todo momento nos hemos hecho sobre los orígenes de la relación entre humanos y perros». Los orígenes de la domesticación: ¿Asia o Europa? El continente americano viajó una de las últimas zonas del mundo en ser poblado por las personas. Estudios precedentes apuntan a que mucho Ya antes de este momento, los humanos ya habían domesticado a ciertos lobos, y que esta especie ya desempeñaba distintos roles dentro de las viejas sociedades humanas. La corriente científica dominante sitúa el origen de la relación entre humanos y perros en algún instante entre hace 15.000 y 40.000 años en Asia o Europa, y lo describe De esta forma como un proceso paulatino que llevó cientos o aun miles de años, Desde el momento en que los lobos se acercaran a los restos dejados por los humanos y, Para acabar, acabaran comiendo de su mano. «Lo único que sabíamos con certeza es que la domesticación de perros no sucedió en América», explica Laurent Frantz, genetista en la Universidad Ludwig Maximilian (Munich) y coautor del estudio. «Por las firmas genéticas de los perros antiguos, a continuación sabemos que deben haber estado presentes en algún sitio de Siberia Antes de que la gente emigrara a América». A su vez, Greger Larson, maestro de la Universidad de Oxford, y otro de los creadores del estudio, apunta: «Los estudiosos han sugerido anteriormente que los perros acudieron domesticados en Eurasia, Desde Europa hasta China, y muchos lugares intermedios. No obstante las nuevas pruebas indican ahora cara Siberia y el noreste de Asia Tal y como la zona donde probablemente se inició la domesticación de los perros». Una posible reconstrucción de los hechos La teoría de Perri y sus colegas es la siguiente: A lo largo de el Último Máximo Glacial (hace más o bien menos entre 23.000 y 19.000 años) Beringia, el puente terrestre que existía entre Canadá y Rusia, y La mayoría de Siberia eran lugares extremadamente fríos, Pero secos y sin glaciares. Las duras condiciones climáticas pudieron haber sido clave para el acercamiento entre humanos y lobos, Porque cazaban exactamente el mismo tipo de presas. Poco a poco, las interactúes fueron creciendo: los cánidos Empezaron a acercarse a los campamentos humanos y a comerse las sobras. De forma ocasional, las personas Comenzaron a alimentar a los lobos, hasta la fecha en que las manadas más dóciles acabaron siendo domesticadas Del mismo modo que perros, ayudándoles en labores Al semejante que la propia caza. «Hace mucho que sabemos que los primeros estadounidenses tenían habilidades de caza muy perfeccionadas y que sabían detectar piedras y otros materiales para construir sus herramientas», dice David Meltzer, arqueólogo de la Universidad Metodista del Sur (EE. UU.) y cantautor del artículo. «Los perros que los acompañaron a este mundo completamente nuevo bien podrían haber sido parte de su cultura, al mismo nivel que las herramientas de piedra que llevaron con ellos». Desde su domesticación A partir de los lobos, los perros han desempeñado una amplia pluralidad de roles en las sociedades humanas, Ciertas vinculadas a la historia de las culturas de todo el mundo. «La investigación arqueológica y genética futura revelará de qué manera la relación mutua y emergente entre humanos y perros condujo Para finalizar al logro de su dispersión por todo el mundo», señalan los investigadores. En otros términos, que puede que debamos más de lo pensado a esos lobos que se terminaron dejando domesticar hace miles de años.