Solar Orbiter, la misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) en colaboración con NASA dispuesta a fotografiar por 1era vez los polos de nuestro Sol termina de pasar por nuestro vecino Venus. Y el viaje no ha sido en balde, pues un nuevo análisis de los datos recopilados A lo largo de su primer acercamiento en diciembre pasado han contado nuevos resultados acerca de el Entorno magnético del mundo. Este sector magnético no es generado en su interior, Al parecido que en la ocasión de la Tierra, Sin embargo Todavía asi continua siendo lo suficientemente robusto De La misma manera que para acelerar las partículas a millones de kilómetros por hora. Los resultados se acaban de publicar en la revista ‘Astronomy & Astrophysics’. A diferencia de la Tierra, que tiene un campo magnético generado por el material fundido de su núcleo, Venus desencadena su campo magnético Desde la interacción del viento solar con la ionosfera del mundo, que es la zona atmosférica venusiana llena de átomos cargados llamados iones. De esta forma, Tal como consecuencia de la interacción del viento solar con Venus, se genera un movimiento de estos iones y proporcionan lugar a corrientes que producen la magnetosfera de Venus. «Es una especie de magnetosfera inducida extraña», dice en un comunicado Robert Allen, físico espacial del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins en Laurel, Maryland, y autor primordial del estudio. Sin embargo los científicos conocían esta magnetosfera inusual Debido a las misiones a Venus enviadas entre los años 1960-1980, Aún Existen muchas incógnitas. El viento solar, por poner un ejemplo, arrastra la magnetosfera de un planeta cara atrás para formar una ‘cola’, conocida Del mismo modo que cola magnética, No obstante ¿hasta dónde puede extenderse una magnetosfera inducida Antes de diluirse en el medio interplanetario? «Es un sistema mucho más inestable que una magnetosfera intrínseca», que se retuerce y ondula con el viento solar, explica Allen. Los campos magnéticos También aceleran las partículas cargadas, Al parecido que los electrones y los protones. No obstante ¿una magnetosfera inducida acelera las partículas Además, y a exactamente las mismas velocidades, que una intrínseca? Y acá es donde entra Solar Orbiter. En palabras de Teresa Nieves-Chinchilla, científica del proyecto de Solar Orbiter en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland: «La misión de Solar Orbiter saldrá del plano de la eclíptica, donde orbitan los planetas, para observar los polos del Sol y para conseguirlo, requerimos la ayuda de Venus». Así como otras misiones espaciales, incluidas la Sonda Solar Parker y MESSENGER, usan (o bien han utilizado) el campo gravitatorio de Venus para propulsar o ralentizar la nave, Solar Orbiter utilizará el ámbito gravitatorio de Venus para impulsar la nave cara los polos del Sol. Para ello, van a hacer pasar Solar Orbiter acerca de el polo norte del mundo y De este modo extraer gradualmente a la nave del plano de la eclíptica, y poder observar los polos del Sol. «Es una suerte disponer esta trayectoria que absolutamente nadie más quería tener», indicó Allen. «Son las peculiaridades de esta maniobra necesaria lo que nos ha conducido a esta zona del planeta que no había sido explorado jamás antes». Solar Orbiter descubrió que el campo magnético de Venus se extiende al menos unos 303.000 kilómetros cara el medio interplanetario, más o bien menos la distancia de la Tierra a la Luna. Si bien, estas dimensiones son pequeñas en relación con la cola magnética de la Tierra, que se extiende más del doble de esa distancia. Pese al tamaño y la inestabilidad del ámbito magnético, Solar Orbiter descubrió que en esta zona se estaban acelerando partículas a más de ocho millones de kilómetros por hora a esas distancias del planeta. El Plantel, que añade estudiosos de la Universidad de Alcalá, identificó mecanismos que aceleran las partículas y que son muy parecidos a los que se observan en otras magnetosferas similares a la de la Tierra. Las ondas electromagnéticas que viajan A lo largo de las líneas del ámbito magnético En ocasiones se sincronizan con la velocidad a la que las partículas cargadas giran cerca de de esas líneas, lo que da un ‘empujón’ adicional a las partículas. En otros casos, la turbulencia en el campo magnético o las láminas de corriente (corrientes eléctricas confinadas en una superficie) transmitieron la suficiente energía a las partículas De exactamente la misma forma que para que pudieran escapar a una velocidad próxima a 11 millones de kilómetros por hora. «Solar Orbiter tiene De exactamente la misma forma que fin fundamental el averiguar De exactamente la misma forma que el Sol controla la heliosfera, esa gigantesca burbuja de gas ionizado formada por el viento solar y que abarca a todos los planetas del sistema solar en su interior», comenta Javier Rodríguez-Pacheco, profesor de la Universidad de Alcalá y Asimismo Estudioso Principal del instrumento Detector de Partículas Energéticas (EPD por sus siglas en inglés) del que se han obtenido los datos del estudio. EPD está formado por cuatro sensores: el Sensor de protones de electrones supratermales (STEP por sus siglas en inglés), el Espectrógrafo de iones supratérmicos (SI por su acrónimo en inglés), el Telescopio de electrones y protones (EPT, por sus siglas en inglés) y el Telescopio de alta energía (HET por sus siglas en inglés) más la Unidad de control de instrumentos (ICU por su acrónimo inglés) que se encarga de su gestión. «En principio y por razones de seguridad, todos y cada uno de los instrumentos iban a permanecer apagados a su paso por Venus, Sin embargo Cuando se nos proporcionaron detalles de la trayectoria y se nos sugirió re-evaluar el riesgo que corríamos al encenderlos, comprobamos que había algunos sensores de EPD que podría mantenerse encendidos y tomando datos y no lo dudamos», explica Rodríguez-Pacheco. «Para mí, es sorprendente y verdaderamente interesante el hecho de que un sistema tan parcialmente pequeño Del mismo modo que éste, tenga tantos mecanismos que aceleran las partículas a este rango de energía», comenta George Ho, físico espacial de APL y Además estudioso principal de SIS. Saber que existen, aun en este ámbito magnético inducido, es revelador. Es comunicado de un esfuerzo Todavía mayor para comprender la diversidad de magnetosferas en el universo, afirma Ho, un esfuerzo que puede ayudarnos a entender qué fenómenos magnéticos podrían estar sucediendo alrededor de exoplanetas en otros sistemas solares, que Todavía son imposibles de observar directamente.