Sin que tengamos noticia de ello, muchos de los alimentos que ingerimos, de los cosméticos que usamos y de los productos que utilizamos a diario, incluida la ropa que vestimos, pueden estar repletos de nanomateriales. Su uso, en efecto, continua sin estar regulado por los funcionarios sanitarias, y ninguno de ellos aparece en las listas de ingredientes. La cuestión causa honda preocupación entre muchos organismos e estudiosos, y hay quien mantiene que, a la larga, los nanomateriales pueden aun llegar a ser más peligrosos para la población que la mismísima pandemia de Covid-19. Es necesario, por ende, adoptar cuanto Antes medidas de seguridad, cosa que no resulta sencilla Porque su abundancia es bastante difícil de medir. Se sabe que los nanomateriales entran en nuestra cadena alimentaria y, lo que es más alarmante, pueden penetrar en nuestras células y acumularse De este modo en el interior de nuestros órganos. Todo lo precedente, Sin embargo, no significa que la Nanotecnología sea mala. Muy al contrario, Versa de una auténtica revolución que está cada vez más presente en nuestra vida diaria, y cuyos progresos nos han permitido, por servirnos de un ejemplo, efectuar materiales cien veces más resistentes que el acero, baterías que duran diez veces más que las anteriores y paneles solares que producen más del doble de energía que la precedente generación. Por no destacar los cristales y la ropa “autolimpiables”, que hasta hace apenas unos años eran cosa de ciencia ficción. En el campo de la salud, la nanotecnología nos permite tratar Algunas enfermedades con tal grado de eficacia que pronto van a estar erradicadas, o realizar productos para el cuidado de la piel que resultan verdaderamente efectivos. En verdad, la nanotecnología está denominada a convertirse en La próxima revolución industrial. El mercado mundial de nanomateriales, estimado actualmente en 11 millones de toneladas y con un valor de 20.000 millones de euros, no deja de crecer año Despues de año. Por colocar un ejemplo, Sólo en Europa el campo de los nanomateriales produce entre 300.000 y 400.000 empleos directos. No es oro todo lo cual reluce Pese a todo lo precedente, el uso de nanomateriales en productos de consumo resulta, De la misma forma que poco, problemático, tal y Del mismo modo que prueba un estudio llevado a cabo por un club internacional de estudiosos liderado por Fazel A. Monikh, de la Universidad Eastern Finland y que termina de publicarse en Nature Communications. Los científicos, en efecto, han logrado desarrollar un método que deja rastrear y ubicar nanomateriales en nuestra sangre y tejidos y determinar cómo se comportan una vez han entrado en nuestro organismo. Los investigadores rastrearon nanomateriales Durante una cadena alimentaria acuática, A partir de microorganismos hasta peces que son una esencial fuente de alimento en muchos países. El método propuesto podría abrir nuevos horizontes a la hora de adoptar medidas de seguridad. “Descubrimos que los nanomateriales se unen con obliga a los microorganismos -explica Monikh- que son una fuente de alimento para otros organismos, de modo que pueden finalizar entrando en nuestra cadena alimentaria. Una vez dentro del organismo, los nanomateriales pueden cambiar sus formas y tamaños, hasta convertirse en algo mucho más peligroso que puede penetrar De forma fácil en las células y extenderse a otros órganos. Al observar los distintos órganos de un organismo, descubrimos que los nanomateriales tienden a acumularse especialmente en el cerebro”. Según los investigadores, los nanomateriales resultan muy difíciles de medir: su volumen en un Sólo organismo no se puede determinar utilizando Sólo su masa, que es el método estándar para medir la presencia de otras sustancias químicas y que lleva a establecer las regulaciones que las limitan. Los hallazgos ponen de manifiesto la importancia de evaluar el riesgo que comportan los nanomateriales Ya antes de que empiecen a introducirse de manera masiva en los productos de consumo. “Es muy posible -prosigue Monikh- que ya haya nanomateriales en nuestros comestibles, ropa, cosméticos, etc, No obstante Todavía no figuran mentados en la lista de ingredientes. ¿Por qué? Por el hecho de que aún no están regulados y Porque son tan pequeños que simplemente no podemos medirlos En el momento en que están en los productos. Las personas tienen derecho a saber qué están consumiendo y qué están comprando para sus familias. Se trata de un problema global que Precisa una solución global. En verdad, todavía quedan muchas preguntas por contestar sobre nanomateriales. ¿Son seguros para nosotros y el medio Entorno? ¿Dónde acabarán ahora de haberlos usado? ¿Cómo podemos evaluar sus riesgos?”.