Los peligros de las erupciones volcánicas a gran escala son reales: aparte de las películas de ciencia ficción, el vulcanismo se ha relacionado en Múltiples ocasiones con extinciones masivas pasadas, e inclusive podrían llegar a devastar el mundo. Si es que bien, los científicos advierten que no sería preciso llegar a tales extremos para conseguir una hecatombe: los hechos volcánicos de poca magnitud No obstante en puntos clave del planeta podrían ser más peligrosos. El estudio, que concluye de publicarse en la gaceta ‘Nature Communications’, asevera que hasta una pequeña erupción sería capaz de sumir en el caos a toda el planeta. «Incluso una erupción menor en una de las áreas que identificamos en nuestro trabajo podría provocar una erupción de cenizas o generar sismos lo suficientemente grandes Tal como para interrumpir las redes que son fundamentales para las cadenas de suministro y los sistemas financieros globales», explica Lara Mani, investigadora de riesgos globales de la Universidad de Cambridge. «Por el instante, los cálculos están demasiado sesgados hacia explosiones gigantes o escenarios de pesadilla; Pero hay mayor riesgo de fenómenos que provienen de eventos moderados, capaces de inhabilitar las primordiales comunicaciones internacionales, redes comerciales o centros de transporte». Caso práctico: la erupción de magnitud 6 del Monte Pinatubo, en Filipinas, en 1991, se dirigió aproximadamente 100 veces más poderosa que la erupción de magnitud 4 del Eyjafjallajökull de Islandia, que se provocó en 2010. Sin embargo el despertar del volcán de nombre impronunciable tuvo daños por 5.500 millones de dólares (unos 4.700 millones de euros). En recambio, la de Filipinas Solo reportó unos 740 millones de dólares (630 millones de euros) en pérdidas. Siete ‘puntos de pinzamiento’ ¿Cómo es posible este desequilibrio? Mani y su club lo llaman la ‘asimetría VEI-GCR’: un nuevo tipo de paradigma donde el peligro de los volcanes (riesgo catastrófico global, GCR) no aumenta en paralelo con el poder de los volcanes (índice de explosividad volcánica, VEI). Históricamente, las evaluaciones del riesgo volcánico han sugerido que cuanto más poderosas son las erupciones de un volcán, mayor es el peligro que presenta en concepto de riesgo catastrófico global: una relación que puede llamarse ‘simetría VEI-GCR’. No obstante este podría ya no ser la situación, Porque enorme comunicado de la infraestructura crítica del planeta vigente, incluidos los pasajes de transporte marítimo internacional, los cables de telecomunicaciones submarinos y las rutas de transporte aéreo, no está especialmente cerca de las regiones volcánicas que producen las erupciones más poderosas (con un VEI de 7 u 8). «Observamos que muchas de estas infraestructuras y redes críticas convergen en zonas donde podrían estar expuestas a erupciones volcánicas de escala moderada (VEI 3-6) -escriben los investigadores en su estudio-. Estas zonas de intersección, o ‘puntos de pinzamiento’, presentan distritos donde hemos priorizado la eficiencia sobre la resiliencia y fabricamos un nuevo panorama global de riesgo catastrófico». Conforme el análisis del Equipo, hay siete de estos ‘puntos de pinzamiento’ en todo el mundo, donde los elementos críticos de la infraestructura se encuentran ahora peligrosamente alrededor las erupciones VEI de magnitud 3 a 6. Estos incluyen Taiwán, que produce una gran volumen de microchips del planeta, cuyo suministro global se percibe comprometido por la proximidad al Tatun Volcanic Group (TVG); los EE. UU., donde las erupciones moderadas en el noroeste del Pacífico tienen el potencial de interrumpir el comercio y los viajes tanto en los EE. UU. Al igual que en Canadá, causando un daño económico masivo; o los volcanes de Islandia, que poseen el potencial de crear un punto de pellizco en el Atlántico Norte, interrumpiendo el tráfico aéreo entre Londres y Inédita York y provocando serios retrasos en las redes comerciales y de transporte. Otros puntos críticos internacionales, ubicados en el Mediterráneo y cerquita de de Malasia, amenazan Ciertas de las rutas marítimas más transitadas del planeta. Y También existen zonas Al idéntico que el Estrecho de Luzón, es una ruta clave para los cables de telecomunicaciones submarinos que conectan a China, Hong Kong, Taiwán, Japón y Corea del Sur, todos los que podrían resultar dañados por erupciones que causen deslizamientos de tierra submarinos y tsunamis, lo cual provocaría graves interrupciones en las capacidades de comunicación. y mercados financieros globales. «Es hora de cambiar la manera en que vemos el riesgo volcánico extremo -afirma Mani-. Requerimos desamparar de pensar en términos de erupciones colosales que destruyen el mundo, De esta forma tal como se describe en las películas de Hollywood. Los escenarios más factibles involucran erupciones de menor magnitud que interactúan con nuestras vulnerabilidades sociales y nos llevan en cascada hacia la catástrofe». Si es que no, piensen en los estragos que ha causado un virus salido de República Popular China…