Muchos habrán oído aquello de «hay más estrellas en el universo que granos de arena en nuestras playas». Y es cierto, A pesar de que concibamos este material muchas veces prácticamente De exactamente la misma forma que un recurso infinito. Pero, no es De esta forma. Pero, ¿cuántos granos de arena hay en la Tierra exactamente? Un nuevo estudio apunta que llevamos haciendo un recuento «engañoso» de esta materia prima básica en la construcción y que, También, se puede ver afectada por el cambio climático y la subida de los océanos. «No toda la arena es igual», explica Ana Vila-Concejo, profesora asociada de la Facultad de Geociencias de la Universidad de Sydney y una de las autoras del estudio que ahora se publica en «Nature Scientific Reports». «Sin embargo, los modelos para evaluar la arena y de qué forma se mueve se basan eminentemente en uno de los tipos. Esto significa que tenemos una imagen inexacta de lo que está sucediendo, especialmente en las zonas costeras que son vulnerables al recambio climático». Amin Riazi, de la Universidad del Mediterráneo Oriental, trabajó con Vila-Concejo para desarrollar nuevos sistemas que tengan en cuenta las diversos maneras de los granos de arena. Los modelos estándar suponen que los granos de arena son esféricos, lo cual está bien para las arenas comunes compuestas de sílice y rocas de cuarzo. Pero para las compuestas de carbonato derivadas de conchas, corales y esqueletos de animales marinos no sirve: tienden a ser granos elípticos, menos densos y con más agujeros y bordes. Teniendo esto en cuenta, los estudiosos estimaron que no se ha tenido en cuenta el 35% de la superficie de las arenas de carbonato. Y eso no es todo. El club ha demostrado que los modelos de ingeniería estándar De la misma forma sobreestiman el transporte de arenas de carbonato en el fondo marino en más del 20% y subestiman el transporte suspendido en al menos un 10%. «Esto significa que no estamos contabilizando la arena correctamente», asevera Vila-Concejo. «Si bien esto tiene un impacto en la construcción y la manufactura, De la misma forma podría poseer un enorme efecto en la administración de las regiones costeras afectadas por el cambio climático». La «guerra sucia» por la arena La arena se Estados Unidos en toda la industria. A partir de el cristal de los teléfonos móviles hasta las carreteras, los granos se emplean en toda nuestra economía. En verdad, la arena y la grava son los materiales más extraídos en el mundo, superando aun a los combustibles fósiles. Y, por ello, existe una especie de «guerra» por la arena en la que se extrae de manera ilegal esta materia prima (un artículo publicado en «Nature» desveló que este tráfico ocurre en 70 países de todo el mundo y que cientos y cientos de personas han muerto a causa a estas batallas. «Si bien las guerras de arena no ocurren en Australia, tenemos áreas con erosión costera crónica y pérdida de arena, Del mismo modo que en la playa de Jimmys en Port Stephens», asevera Vila-Concejo. Nuevos modelos matemáticos El Plantel tomó arena de carbonato de alrededor Heron Island, en la enorme Barrera de Coral, y observó de qué forma respondía en condiciones experimentales. Basándonos en estas mediciones, desarrollaron nuevas ecuaciones matemáticas que predicen mucho mejor de qué manera se mueven las arenas de carbonato. Más tarde, se compararon con los data existentes sobre el movimiento de arena de carbonato amontonado A lo largo de seis años Desde observaciones en la costa norte de Oahu, Hawai. La profesora Ana Vola-Concejo recogiendo muestras en la Bahía de Tomales, California - Universidad de Sydney «Hacer un seguimiento de la arena de carbonato va a ser cada vez más importante», asevera Tristan Salles También de la Facultad de Geociencias. «Si las islas y los atolones están en riesgo por la erosión causada por el incremento del nivel del mar, será vital comprender de qué manera las arenas que los protegen responderán a las corrientes oceánicas, las olas y la energía del mar que los azotan». a su vez, estas nuevas ecuaciones se pueden emplear para otros sedimentos. «Esto significa que podemos desarrollar una imagen mucho más Necesita de cómo los cambiantes océanos afectarán los ecosistemas marinos donde las arenas de carbonato son dominantes», asevera Vila-Concejo. «Comprender de qué manera, por qué y cuándo se mueven los sedimentos es crucial para gestionar y predecir los efectos del repuesto climático y nuestro nuevo trabajo ayudará en el desarrollo de estrategias de mitigación y adaptación».