Las caravanas Tuareg que cruzaban el desierto del Sáhara para comerciar con la sal de Bilma veneraban al árbol de Teneré. El único árbol que encontraban en su travesía de más de quinientos quilómetros se había convertido en tabú. Era un árbol sagrado, respetado por todos y uno de los pocos puntos de referencia en la uniformidad de la duna sahariana. En realidad, el árbol de Teneré era el más aislado y solitario del planeta. Una acacia al noroeste de Níger, a unos 400 kilómetro del árbol más cercano. Pero en una noche de 1973, un conductor borracho terminó con él. La historia del árbol de Teneré nos ayuda a comprender por qué, en la actualidad, se está planteando la posibilidad de plantar árboles transgénicos para restaurar desiertos. Origen del desierto del Sáhara
El árbol de Teneré era el ultimo vestigio de un pasado, no demasiado remoto, en el que un exuberante manto de vegetación cubría gran comunicado de lo que Hoy es el desierto del Sáhara. Algo que Ocurrió hasta hace cinco mil quinientos años. Luego, se produjo una de las oscilaciones climáticas que, de manera natural, se suceden cada Múltiples decenas de miles de años: reemplazó la radiación solar, lo que alteró la obliga del monzón e indujo una enorme sequía acerca de la zona. No obstante el repuesto en la radiación solar no explica, por sí Sólo, la extensión vigente del desierto del Sáhara. Hubo otro factor que amplificó la sequía: los cambios en la flora. La lluvia en regiones de repercusión monzónica Precisa que la vegetación recicle el agua de lluvia y la devuelva a la atmosfera. De esta forma puede regresar a precipitar un agua que, sin árboles, se perdería. Es decir, que los ecosistemas saharianos de hace cinco milenios entraron en una espiral catastrófica donde un cambio en la radiación solar repercutió negativamente sobre la precipitación, lo que disminuyó su cobertura vegetal. Al perderse comunicado de la vegetación, la precipitación disminuyó todavía más, lo cual agudizó la pérdida de vegetación, por lo cual la precipitación escaseó aun más… y De esta manera sucesivamente hasta llegar al desierto vigente. Plantar árboles para frenar el desierto
Por eso, para los 500 millones de personas que viven en el borde de desiertos (eminentemente en África, Pero También en partes de Asia central) resulta crucial plantar árboles y garantizar su supervivencia: no hay agua sin ellos. A tal efecto se han puesto en marcha diversos programas de reforestación a enorme escala, tanto en África Al igual que en Asia. El más emblemático quizá sea el de la enorme Muralla Verde, que busca frenar, y Además inclusive revertir, el avance del desierto A través de 8 000 kilómetro en el sur del Sahel. Las comunidades rurales que viven en el límite del desierto necesitan árboles para la lluvia, Sin embargo Además leña para cocinar y, a ser posible, que aporten alimentos para el ganado. Y este es un balance crítico Porque la necesidad de leña en ambientes desérticos puede fomentar su degradación, por lo que se requiere de árboles con incremento veloz. Por lo menos, con unas tasas de incremento mayores a las de sustracción. ¿Cómo logramos árboles que crezcan en un desierto extremo y que, a la vez, aporten leña y recursos a la población local? Compromisos evolutivos
El ‘superárbol’, entendido Al parecido que el árbol perfecto, no existe. Esto es, los árboles con mayores tasas de crecimiento son, Normalmente, los más vulnerable al estrés y viceversa: una elevada resistencia al estrés suele penalizar el crecimiento. Lograr árboles que resistan al estrés y que produzcan madera rápidamente es, por ende, un reto esencial. La evolución natural de las especies no conduce a superorganismos capaces de cualquier cosa: cada adaptación tiene un coste. Los árboles que crecen rápido, por ejemplo, lo están haciendo a expensas de producir madera poco densa que, A su vez, es poco resistente a la sequía. Árboles transgénicos
Por eso, en nuestro grupo de investigación, hemos desarrollado árboles transgénicos que minimizan este tipo de compromisos evolutivos. En concreto, hemos trabajado con dos especies de chopo: Populus euphratica y Populus tomentosa. P. euphratica es un chopo muy resistente a la sequía y a la salinidad, común en los desiertos de Asia, al paso que P. tomentosa es una especie de desarrollo muy rápido. Nuestro trabajo consistió en insertar en P. tomentosa uno de los genes responsables de la gran resistencia a la sequía en P. euphratica. El gen introducido es un promotor de los brasinosteroides: una hormona que fomenta el incremento y la supervivencia bajo condiciones de estrés. Esta nueva línea de chopos no está Aún lista para ser usada en plantaciones, No obstante estamos trabajando en ello. En un Solo futuro cercano nos encontraremos con un número, cada vez mayor, de proyectos que plantean la introducción de árboles transgénicos con fines de restauración. Otras experiencias con árboles transgénicos
En U.S.A., por ejemplo, el Departamento de Agricultura está actualmente valorando la posibilidad de plantar castaños transgénicos en los bosques. En ese caso, una enfermedad fúngica se esparció de forma rápida Desde el zoo del Bronx hasta el resto del país, diezmando las poblaciones de este árbol tan carismático. En el imaginario colectivo, los cultivos transgénicos tienen mala prensa. Pese a los beneficios ambientales que nos aportan, Tal y como las disminuciones drásticas en el uso de pesticidas. Supongo que la idea de introducir árboles transgénicos en espacios naturales, con fines de restauración, agradará aun menos. No es asunto baladí y no se está abogando por el uso de árboles transgénicos en plantaciones a enorme escala. Estamos desarrollando, De forma fácil, una herramienta más para la administración sostenible de nuestros ecosistemas. Una herramienta que deberá ser evaluada rigurosamente, Del mismo modo que cualquier otra. Eso sí, evaluada Basándonos en criterios científicos y técnicos, Sin embargo no En base a prejuicios. Esto no va de buenos en contra de malos, Sino que de de qué forma restaurar ecosistemas degradados. Víctor Resco de Dios. Profesor de Incendios y Recambio Global en PVCF-Agrotecnio, Universidad de Lérida
. Este artículo fue publicado originalmente en ‘The Conversation’. ![]()
¿Pueden los árboles transgénicos parar el desierto del Sáhara?
Las caravanas Tuareg que cruzaban el desierto del Sáhara para comerciar con la sal de Bilma veneraban al árbol de Teneré. El único árbol que encontraban en su travesía de más de quinientos quilómetros se había convertido en tabú. Era un árbol sagr...