Hasta en seguida, se había considerado el ADN Al idéntico que el «manual de instrucciones» para construir cualquier organismo vivo. Dentro de cada célula de nuestro cuerpo hay una copia de ese ADN, y la información que almacena es la que transmitimos a nuestra descendencia. Pero Antony Jose, un veterano biólogo molecular de la Universidad de Maryland, no está de pacto con esa visión general. Y en dos nuevos artículos científicos recién publicados en el Journal of the Royal Society Interface y la gaceta BioEssays afirma que el ADN Solo es «la lista de ingredientes», y no el conjunto de instrucciones utilizadas para construir y preservar un organismo vivo. Esas instrucciones, dice, son mucho más complejas y se almacenan en el interior de cada célula individual, que «decide» cómo y en qué medida emplear los ingredientes disponibles en el ADN. De esta forma, y a continuación de más de 20 años de investigación genética, Jose ha descrito un marco de referencia totalmente nuevo para explicar la herencia. En su opinión, los científicos que estudian y tratan enfermedades hereditarias podrían estar pasando por alto una valiosa datos, En tanto que la creencia actual acerca de la evolución se ha centrado demasiado en el genoma, que contiene todo el ADN de un organismo. «El ADN -explica Jose- no puede verse Al idéntico que el ‘modelo’ para la vida. En realidad es, en el mejor de los casos, una lista de ingredientes superpuestos y potencialmente codificados que las diferentes células utilizan de forma distinto en instantes diferentes». Por ejemplo, el gen para el color de los ojos existe, Al parecido que todos y cada uno de los genes, en cada una de las células del cuerpo, Sin embargo el proceso que provoca la proteína que determinará cuál será el color de los ojos Solo sucede A lo largo de una etapa específica del desarrollo, y únicamente en las células que constituyen la parte coloreada de los ojos. Y esa data no está almacenada en el ADN. Además, y Solo leyendo el ADN, ningún científico es capaz de determinar cuál será la manera permanente de un órgano, Del mismo modo que un ojo, o bien de saber si es que efectivamente una criatura deberá, o no, ojos. Para Jose, esos aspectos fundamentales de la anatomía están dictados por algo que está fuese del ADN. Jose argumenta que estos aspectos del desenvolvimiento, que permiten que un óvulo fertilizado pase de ser una sola célula a un organismo complejo, deben considerarse Del mismo modo que una parte integral de la herencia. El flamante marco establecido en su investigación, en efecto, reestructura la herencia De exactamente la misma manera que un sistema de datos complejo y en red en el que el grupo de todas las moléculas reguladoras que ayudan a la célula a funcionar constituyen un «almacén» de datos hereditaria. Este novedoso enfoque podría ayudar a responder muchas preguntas que la visión actual de la biología, centrada en el genoma, no consigue abordar. En sus artículos, Jose propone que las instrucciones no codificadas en el ADN están, en realidad, contenidas en la disposición de las moléculas dentro de las células y en las interactúes entre ellas. Esa disposición es lo que se conserva y se transmite de una generación a la proxima. Tres componentes esenciales En sus artículos, el estudioso redefine la herencia, que vendría dada por los efectos combinados de tres componentes: entidades, sensores y propiedades. Las entidades incluyen el genoma y todas y cada una y cada una de las demás moléculas que hay dentro de una célula y que se necesitan para construir un organismo. Esas entidades pueden cambiar con el tiempo, Sin embargo se recrean conservando Siempre y en todo momento y en toda circunstancia y en todo momento su estructura, disposición y De la misma forma interactúes originales al principio de cada inédita generación. «Este aspecto de la herencia -explica Jose-, el hecho de que la predisposición de las moléculas sea igual A través de las generaciones, ha sido profundamente desestimado y conduce a toda clase de malentendidos sobre cómo funciona la herencia». Los sensores, Por su comunicado, son entidades específicas que interactúan y reaccionan frente otras entidades o bien ante su Ambiente. Los sensores responden a Ciertas propiedades, De La misma manera que la disposición de una molécula, su concentración en la célula o bien su proximidad a otra molécula. Juntas, las entidades, los sensores y las propiedades permiten que un organismo vivo detecte o bien «sepa» cosas acerca de sí mismo y su Ambiente. Comunicado de ese conocimiento se Estados Unidos junto con el genoma a la hora efectuar La siguiente generación de cualquier ser vivo. «Este marco teórico -asegura el investigador- se basa en años de investigación experimental en muchos laboratorios, incluido el nuestro, acerca de epigenética y silenciamiento genético multigeneracional combinado con nuestro creciente interés en la biología teórica. Dado que dos personas que contraen La misma enfermedad no exhiben necesariamente los mismos síntomas, precisamos entender todos los aspectos en los que dos personas pueden ser distintos, y no Sólo sus genomas». Según Jose, lo peor de continuar manteniendo una visión de la herencia centrada únicamente en el genoma es que los científicos pueden estar perdiendo ocasiones para combatir enfermedades hereditarias y para comprender los secretos que encierra la evolución. En Medicina, por ejemplo, la investigación de por qué las enfermedades hereditarias están afectando a cada individuo de forma distinto se centra en las diferencias genéticas y en las diferencias químicas o bien físicas. No obstante el flamante marco desarrollado por Jose sugiere que los investigadores deberían fijarse De la misma forma en las diferencias no genéticas entre las células de esos enfermos, Del mismo modo que por poner un ejemplo la predisposición de las moléculas y sus interactúes. Si bien, en la acualidad los científicos no disponen de métodos para medir Algunas de estas cosas, por lo cual el trabajo de Jose indica a nuevas vías potencialmente importantes para la investigación. El nuevo marco de referencia sugiere que los organismos podrían evolucionar Mediante cambios en la predisposición de las moléculas sin que eso implique cambios en su secuencia de ADN. Y aplicado a la ciencia de la conservación, el trabajo sugiere Asimismo que los esfuerzos por conservar especies en peligro A lo largo de bancos de ADN carecen de la información crítica almacenada en moléculas que no son de ADN. El estudioso admite que se generará un gran discute acerca de estas ideas, y que se necesitan experimentos concretos que ayuden a experimentar sus hipótesis. No obstante, manifestó, los comentarios preliminres de la comunidad científica han sido muy positivos.