Hay gente que está pasando entre dos y seis meses confinada y no por causa del coronavirus. Son los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS), el laboratorio del tamaño de un ámbito de fútbol que da vueltas a la Tierra a 28.000 kilómetro por hora. Para sobrellevar el aislamiento en buenas condiciones físicas y mentales, reciben En medio meses un intenso entrenamiento y, una vez en el espacio, repiten un protocolo de ejercicios día a jornada En medio dos horas y media. Jamás se lo saltan. Saben que es indispensable para su salud física y mental, En tanto que a las dificultades del encierro se unen la microgravedad y las condiciones extremas de la vida en el espacio. Nadie nos ha listo para estar enclaustrados De La misma manera que ellos, Sin embargo sí podemos imitarles en casa con algo de ayuda. El madrileño Guillermo Rojo, Jugador de alto desempeño de 400 mts, ha trabajado en el Centro de Entrenamiento de Astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Colonia (Alemania) y supervisa la preparación física de los participantes en duras simulaciones de estancias en Marte, De exactamente la misma forma que Amadee 20. En esa misión, organizada por el Austrian Space Forum (OeWF) y la Agencia Espacial Israelí (ISA), seis individuos pasarán aislados un mes en el desierto de Negev, en Israel, Desde mediados de octubre. Por su experiencia, Rojo asegura que hacer ejercicio es fundamental en un Sólo confinamiento, ya sea a 400 kilómetro de distancia acerca de parte superficial del planeta, en una analogía marciana o en nuestro propio hogar. Por ese motivo, ha decidido compartir online una planificación de actividades (una especie de “cuarentena fit”) dirigida a personas sanas (sin patologías graves) y que cada uno puede adaptar a sus condiciones particulares. La lanzó el pasado viernes y ya tiene más de 1.500 seguidores.

Eludir el estrés “El ejercicio físico no Sólo es importante para estar en forma, Además es un regulador del ciclo del sueño y hormonal y, por ende, influye en cómo manejamos el estrés y nuestras emociones”, explica Rojo. Su primera recomendación es elaborar una agenda definida de los ejercicios que vamos a hacer jornada a día. Estos deben cubrir todos y cada uno de los componentes de la condición física: función cardiovascular, obliga, coordinación y control motor, flexibilidad y movilidad… “Además, hay alternativas que no están pautadas, Tal como bailar. Los astronautas lo hacen pues aparte de ser una actividad intensa, si es que es en conjunto, mejora las relaciones interpersonales y combate la ansiedad”, apunta el entrenador. El factor del estrés es fundamental en el espacio, donde la presión por el trabajo y los riesgos ambientales es inmensa. “Están expuestos a 16 horas de trabajo al día y no tienen un sanatorio próximo si enferman. Viven con la conciencia de que si algo malo les está pasando, difícilmente hay solución”, señala Rojo. Levanta bricks de leche Pero, ¿qué podemos hacer en casa para continuar en manera y mantener el ánimo? Rojo explica que los astronautas practican con tres máquinas en la ISS: un cicloergómetro (bici estática), una cinta de correr y un dispositivo de fuerza. “Realizan ejercicios multiarticulares, que implican Múltiples segmentos corporales a la vez, para optimizar el tiempo de entrenamiento”, señala. No obstante si es que no tenemos nada de eso, el preparador aconseja: -Trabajar con cargas, levantando algo de peso Del mismo modo que bricks de leche. -Hacer sentadillas con una mochila para trabajar el tren inferior y superior a la vez. -Trabajar el core, todas y cada una los Grupos musculares que estabilizan el centro de gravedad. Un ejercicio perfecto es una plancha abdominal frontal con una carga extra Además que una mochila o los bricks de leche. -El “Jumping Jack”, un ejercicio cardiovascular en el que se salta abriendo y cerrando piernas y brazos simultáneamente. Establecer objetivos Al ejercicio, el entrenador de astronautas recomienda agregar unos buenos hábitos nutricionales en vez de abalanzarnos sobre el chocolate por ansiedad y “establecer un protocolo, un calendario de labores y objetivos a corto y medio plazo, al tiempo que intentamos proyectarnos a nosotros mismos en el futuro”. La tripulación de la ISS está formada ahora mismo por tres astronautas (Jessica Meir y Andrew Morgan, de la NASA, y el ruso Oleg Skripochka) No obstante han llegado a ser hasta nueve, en un espacio equiparable a una casa de seis habitaciones. Uno de sus moradores, Scott Kelly, ha sido el único en pasar un año entero De esta manera tal como cobaya humana de un curioso experimento sobre la salud en el espacio. No se nos pide tanto. El confinamiento por la Covid-19 También puede ser una oportunidad para ponernos en forma y fortalecer la mente frente la adversidad. O al menos para aprender a no perder ninguna de las dos cosas. Al objetivo y al cabo, al menos nosotros no soportamos las incomodidades de la microgravedad, podemos abrir las ventanas y hasta escaparnos unos minutos al supermercado sin el riesgo extremo que supone salir o entrar de la atmosfera terrestre. Quien no se consuela…