Los municipios bonaerenses están instalando aplicaciones, tótems y alarmas conectadas a sus Centros de Operaciones Municipales (COM) para que los vecinos avisen y el sistema responda en minutos; más de 1 millón de usuarios y 103 municipios ya usan la plataforma Ojos en Alerta (LA NACION, 28/3/2026). Si vas a salir, esto puede significar una respuesta preventiva más rápida, pero también plantea preguntas sobre privacidad, transparencia y evaluación del impacto.

Cómo funcionan estas herramientas

El modelo que se está replicando combina tres elementos: una app o acceso directo a WhatsApp, alarmas físicas o tótems en la vía pública, y un COM que recibe las alertas y decide la respuesta. En Zárate, por ejemplo, una alarma instalada en un poste suena en un radio de tres cuadras y simultáneamente envía una notificación al COM; el centro local dispone de ocho operadores las 24 horas, según la nota de LA NACION (28/3/2026). Vicente López usa 201 Puntos Seguros con cámara y conexión directa al COM, y San Miguel reporta 33 alarmas instaladas desde 2023 con el objetivo de llegar a 100 para fin de año (LA NACION, 28/3/2026). El flujo es directo: vecino alerta, operador evalúa con cámaras y se asigna un móvil según el protocolo.

¿Mejoran realmente la seguridad?

Las cifras que los municipios presentan son llamativas pero parciales. San Miguel afirma recibir 3000 alertas mensuales, 80% de ellas de prevención, y muestra comparaciones 2016-2024 donde el robo automotor pasó de 291 a 95 casos, la sustracción de motos de 335 a 85 y los homicidios de 13 a 7 (LA NACION, 28/3/2026). San Isidro reporta que el robo en finca cayó un 34,19% en 2025 respecto de 2024, y otros delitos también bajaron según el municipio (LA NACION, 28/3/2026). Esos datos son útiles, pero no prueban causalidad: falta una evaluación independiente que controle variables como más patrullaje, campañas preventivas simultáneas o el desplazamiento del delito a zonas sin sistemas. Vemos resultados locales promisorios, pero requieren verificación técnica y metodológica.

Riesgos y límites que no debemos ignorar

La tecnología no es neutra: hay riesgos de privacidad por la recolección de audios, ubicaciones y video, y problemas operativos como falsas alarmas o demoras en zonas con menos recursos. El uso de IA en cámaras plantea sesgos de detección y necesidad de auditorías. Además, la seguridad formal corresponde en gran parte a la provincia, pero los municipios asumen roles operativos sin siempre transparentar contratos, costos ni criterios de priorización. Por eso exigimos claridad: qué empresa provee el software, cuánto cuesta el mantenimiento, cómo se almacenan los datos y durante cuánto tiempo, y cuál es el protocolo ante un aviso. Zárate, San Miguel y Vicente López exhiben buenos indicadores locales, pero la sociedad tiene derecho a saber plazos y detalles técnicos antes de confiar plenamente.

Si vas a salir: qué hacer y a quién reclamar

Si vas a salir, registrate en la app del municipio, probá la alarma en modo demostración y conocé si existe un botón antipánico pensado para violencia de género. Anotá los contactos del COM local y guardá la geolocalización de Puntos Seguros cercanos. Si tu alerta no tuvo respuesta o registrás un mal funcionamiento, reclamá en la oficina de protección ciudadana municipal, en el área de transparencia del municipio o en la Defensoría del Pueblo provincial; pedí números de expediente y plazos. Para seguir el estado general de estas políticas, consultá las páginas del municipio y notas de seguimiento en medios locales como LA NACION (28/3/2026). Exigimos transparencia en la ejecución y los plazos, priorizando la protección de usuarios y la verificación técnica antes de escalar estos programas a más barrios.

Luciana Bianco