Si vas a viajar en avión en las próximas horas, tené en cuenta que los vuelos se normalizan tras el levantamiento total de la medida de fuerza de los controladores aéreos. La Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) aprobó en asamblea una propuesta paritaria y dejó sin efecto el cronograma que alcanzaba los días 28 de febrero, 1 y 2 de marzo (según LA NACION).

¿Qué pasó y por qué importa?

Lo que se sabe hasta ahora: Atepsa anunció el levantamiento de las protestas luego de que más de 700 trabajadores participaran de una Asamblea General y aprobaran por amplia mayoría un acuerdo salarial parcial (“Acuerdo paritario parcial”, según LA NACION). El entendimiento abarca el período diciembre 2025–mayo 2026, incluye un incremento paritario en ese lapso, aumento en el concepto de refrigerio y la revisión del llamado “concepto de complejidad” en abril (según LA NACION). El conflicto había empezado el año anterior y llegó a poner en riesgo autorizaciones de aeronaves en tierra y la recepción de planes de vuelo, lo que, de haberse concretado, habría limitado despegues en franjas horarias específicas (según Atepsa/LA NACION).

La importancia práctica es directa: la decisión evita cancelaciones y demoras masivas programadas para finales de febrero y los primeros días de marzo, y garantiza la prestación del servicio en los aeropuertos del país (según LA NACION). Para quienes vuelan, esto significa que las aerolíneas y operadores podrán operar con normalidad; para el sistema aeroportuario, termina una amenaza de restricciones a la aviación comercial, general y no regular.

¿A quiénes afecta y qué tipo de vuelos estaban en riesgo?

El cronograma original alcanzaba a vuelos comerciales, aviación general y operaciones no regulares en todo el territorio nacional, por lo que el alcance era amplio (según LA NACION). Durante el conflicto se habían exceptuado operaciones sanitarias, humanitarias, de emergencia, aeronaves del Estado y operativos de búsqueda y salvamento; esas excepciones permanecieron vigentes incluso mientras las medidas parciales estuvieron en curso (según LA NACION). La suspensión parcial previa había afectado solo las jornadas del 26 y 27 de febrero antes de que se levantara totalmente el paro (según LA NACION), así que el desenlace evita un agravamiento que habría implicado restricciones más prolongadas.

Desde la lente del usuario: quienes tenían vuelos para los días mencionados deberían confirmar el estado con su aerolínea. Desde la lente de infraestructura: el servicio de navegación aérea es central y cualquier tensión sindical puede repercutir en cascada sobre operaciones y cadenas logísticas. Y desde la lente de género: las demoras y cancelaciones impactan distinto en quienes viajan con menores o con turnos laborales rígidos; por eso es clave priorizar información clara y canales de asistencia.

¿Qué dijeron las partes y qué quedó pendiente?

Atepsa presentó el acuerdo como el resultado de la “lucha colectiva iniciada el año anterior” y destacó la presión que enfrentaron por la inflación y el aumento de operaciones sin mejoras salariales ni inversiones operativas (según LA NACION). En la asamblea, más de 700 empleados aprobaron la propuesta que cubre hasta mayo de 2026 y contempla además el aumento del refrigerio y la promesa de revisar la complejidad en abril (según LA NACION). Por su parte, el Ministerio de Capital Humano informó que la representación letrada del sindicato comunicó formalmente la suspensión para facilitar el diálogo, y que la Secretaría de Trabajo seguirá promoviendo instancias de negociación (según LA NACION).

Quedó un punto sensible: la reincorporación de los despedidos durante 2025. El gremio indicó que se retomará la mesa para ese tema; es un elemento clave que explica por qué la medida fue “parcial” en la dimensión acordada y por qué la negociación continúa (según Atepsa/LA NACION). Seguiremos la evolución de esa mesa porque la estabilidad laboral incide en la prestación segura y continua del servicio.

Qué hacer si viajás hoy: recomendaciones prácticas

Confirmá el estado de tu vuelo con la aerolínea antes de salir al aeropuerto. Aunque la prestación está normalizada, pueden quedar residuos administrativos o reasignaciones de tripulaciones que generen demoras puntuales. Consultá también la web o las redes oficiales de EANA y del Ministerio de Capital Humano para información de último momento (según comunicados oficiales citados por LA NACION). En caso de cambios o cancelaciones, reclamá ante la aerolínea y, si corresponde, ante la ANAC: guardá comprobantes y comunicaciones.

Si tu viaje es por motivos de salud o emergencia, recordá que esas operaciones estaban exceptuadas durante el conflicto (según LA NACION), por lo que deberían mantenerse prioritarias. Para quienes dependen del transporte aéreo por trabajo o compromisos personales rígidos, la recomendación es prever margen de tiempo adicional y conservar flexibilidad: la mesa de negociación sigue abierta y cualquier retroceso en el acuerdo podría generar nuevas medidas. Nosotros exigimos transparencia en las negociaciones y priorizar la continuidad del servicio para usuarios vulnerables; seguiremos informando las novedades.